ASOCIACIÓN DE POBLACIONES DE MONTAÑAS DEL MUNDO
2a reunión plenaria del comité de la APMM
Jueves 2 de diciembre de 2004, Turín, Italia


Introducción de los debates

El Vicepresidente de la región Piamonte, Roberto Vaglio, da la bienvenida a los miembros del comité por parte del Presidente, Enzo Ghigo. El Presidente Lassalle da las gracias a Roberto Vaglio por esta acogida, prueba de su constante compromiso con la APMM desde el principio. Expresa su reconocimiento a Pierre Rémy - padre espiritual de este proyecto – y da las gracias al pequeño equipo de la APMM, Claudine Stanislas y Gitta Jacob, por la preparación de esta reunión en un plazo tan apretado. Saluda a los Sres. Alain Jouret y Philippe Pialoux, representantes de los Ministerios franceses de Asuntos Exteriores y de Cooperación, cuyo respaldo ha permitido la celebración de la reunión de Turín. También da las gracias a VSF-CICDA y al municipio de Saluzzo por su apoyo a la manifestación. Da la bienvenida a las delegaciones presentes de África (Camerún, Madagascar, Marruecos, Uganda), de América Latina (Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú), de Asia (Kirghizstan, India, Nepal), de Europa (Francia, Italia, Portugal, Rumania, Italia), cuya lista completa está aquí.

Recuerda la importancia de la montaña en el mundo con el 35 % de la superficie y el 15 % de la población. La montaña encierra en su seno algunas de las riquezas naturales más grandes del planeta, y sin embargo los montañeses no controlan prácticamente ninguna de estas riquezas. Las construcciones políticas, culturales, hacen que se encuentren a menudo marginalizados. El reconocimiento de este derecho a dar su opinión sobre el recurso es un elemento esencial para el futuro.

Después de Chambéry, el encuentro de Quito ha permitido sellar en el 2002 el nacimiento oficial de la APMM con la adopción de la Carta Magna que es su constitución, la formalización del comité y la definición de los grandes ejes de trabajo contenidos en el acta del comité plenario de Ispoure que se ha formalmente adoptado por unanimidad.

Según el Presidente, queda por dar al movimiento el impulso decisivo que le permita imponerse a todos de manera ineludible. Recuerda que la APMM no tiene pretensión de quitar el sitio a nadie, sino que ésta ahí para trabajar con todos los que están ya comprometidos en una obra delicada que requiere la inteligencia del corazón, comprensión y optimismo. En un mundo enfrentado, esta iniciativa de hombres y de mujeres para ayudar a todos los que quieren emprender y unirse confiere a este movimiento pacífico toda su legitimidad. Después de Europa, Asia, los Andes, la APMM llevará este mensaje a África el próximo año.
A fin de avanzar en la misma dirección, el Presidente invita cada delegación a reaccionar ante las propuestas presentadas con el objetivo de que la larga letanía de sufrimientos expresados en cada encuentro – éxodo de la población, desestructuración de las comunidades, pérdida de identidad – deje de ser una fatalidad. “Aunque sea tan evolucionado en el pensamiento y en su capacidad de comunicar, nunca el mundo ha sido tan encerrado en certidumbres que lo encadenan. Tantas dificultades llevan en sí gérmenes de violencia. Los hombres y las mujeres de la montaña - siempre pacíficos - son portadores de esperanza. Su sufrimiento los ha empujado a realizar proezas, a menudo decuplada por las condiciones extremas, revelando su genio y su creatividad. Para que el pueblo mundial, que – se quiera o no se construye ante nosotros – deje de ser llevado únicamente por grupos armados que harán reinar el terror aquí y allá, pertenece a estos hombres y estas mujeres comprometerse para preservar el hilo de la reflexión, de la humanidad, de la equidad, en un proyecto que supera a la vida de cada uno. La dificultad es ser los primeros en abrir el camino.”

Por último, las comunidades de montaña escasean en medios. Corresponde a la APMM responder y no lo va a hacer sola, ni prometerlo sin cumplirlo; es el sentido del plan de acción propuesto. Se debe en prioridad terminar la organización. A partir de tres o cuatro ideas principales a adaptar a través del mundo, se debe hacer compartir esta convicción a todos. Para cambiar de manera significativa las cosas, la APMM ha empezado a trabajar en un proyecto de fundación, y se ha reunido con mecenas susceptibles de comprometerse con su idea. Para primavera del 2006 en París, desea montar la primera conferencia intergubernamental sobre la montaña. Es un proyecto ambicioso que debe movilizar a los jefes de estado de los países de montaña para que esta gran idea se convierta en un gran programa retomado por los poderosos de este mundo. Al mismo tiempo, ésta lanzará el observatorio mundial de la montaña, ya que no se puede actuar sobre el curso de las cosas, comprometer a los militantes, si no hay una legibilidad de todos los retos, fuerzas y dificultades en presencia… Este cuadro de instrumentos actualizado informará a todos los que actúan. Es un proyecto que requerirá mucho trabajo y el compromiso de todos. El primer sello de productos de montaña en fase de preparación permitirá presentar productos de calidad, fuentes de ingresos para los productores de montaña. Estas son las grandes líneas del programa propuesto.

“Cada vez que un montañés ha empezado a andar por un camino que no existía, nunca se ha parado y casi siempre se le ha seguido. Este programa nos permitirá movilizar arriba y crear el entusiasmo abajo, para que el hombre encuentra al hombre, y que esta reconciliación permita emprender - en un sólo y único movimiento - las grandes obras de nuestro tiempo. Nos corresponde saber si deseamos montañeses de pie, montañeses que guardan una luz encendida sobre su territorio como una luz de esperanza en este mundo tan enredado y difícil. Una pequeña luz de paz.”

Acción international de la APMM

En la introducción, Pierre Rémy recuerda su decisión de dejar las funciones de secretario general por razones personales que no están relacionadas ni con el funcionamiento de la APMM, ni con sus orientaciones. Ha elegido no estar en primera línea sino seguir comprometido y actuar más como apoyo, basándose en su experiencia.

Recuerda la necesidad de estructurar la acción apoyándose sobre la carta magna para un desarrollo equitativo y duradero de los territorios de montaña. Subraya la importancia de estos dos términos inscritos en la constitución de la APMM y que marcan su originalidad.

Recuerda las dos misiones esenciales que han motivado su creación :

  • Relacionar los territorios de montaña, entre el Norte y el Sur, pero también entre el Sur y el Sur, para compartir experiencias y medios.
  • Ser – a nivel internacional - el portavoz de las preocupaciones, de los deseos de los pueblos de montaña ante las autoridades.

Más allá de las numerosas iniciativas ya tomadas, se podrá dar una nueva dimensión a través de una “conferencia intergubernamental” que debería plantear la cuestión de la consideración de la especificad de estos espacios en el establecimiento de reglas a escala internacional, regional y nacional. Esto implica la creación de una herramienta susceptible de mejorar su visibilidad internacional. Un “observatorio internacional de la montaña” permitiría mejorar el conocimiento de las fuertes tendencias existentes y actuar, reaccionar pero sobre todo anticipar las evoluciones. Por último, la creación de una “Fundación internacional para el desarrollo equitativo y duradero de las montañas del mundo” proporcionaría los medios para instalar mecanismos y estructuras de expresión.
Las propuestas para desarrollar las actividades de la APMM están detalladas en los 3 documentos de orientación difundidos en la sesión (y que aparecen en anexo).

  1. Orientaciones generales para el 2005
  2. Creación de una fundación internacional como medio para desarrollar la cooperación entre territorios de montañas
  3. Reunión de una Conferencia Intergubernamental sobre la Montaña que abre un diálogo constructivo entre poblaciones locales y jefes de gobierno de los países de montaña.

Después del debate, se adoptan estas propuestas por unanimidad con las siguientes recomendaciones. Serán implantadas en estrecha colaboración con las poblaciones de base representadas, con el respeto de los valores fundamentales (durabilidad, equitatividad, solidaridad, democracia) que han presidido a la creación de este espacio de expresión de las poblaciones que es la APMM, y con la preocupación permanente de aportar una plusvalía susceptible de movilizar de manera más eficaz al conjunto de los socios, en particular a los proveedores de fondos.

El Presidente Lassalle recuerda la importancia de inspirar confianza a los gobiernos a fin de que se comprometan al lado de las poblaciones, lo que les permitirá desarrollar las acciones necesarias. Dialogar a estos diferentes niveles es una de las misiones prioritarias que será confiada al futuro secretario general que será contratado antes de finales de año. Sobre este tema, Jean Lassalle agradece a Pierre Rémy por su acción. Evoca su renuncia a las funciones de secretario general, pero también su deseo de continuar viendo crecer la APMM y poder trabajar, tomando distancia. Sigue siendo un militante, un hombre comprometido, con su experiencia, su imaginación. Para sustituirlo, propone contratar antes de Navidad a un nuevo secretario general cuyo estatuto cambiará. Pierre Rémy era secretario general político y benévolo. Propone contratar a un secretario general remunerado, coordinador de todas las acciones, que será encargado de implantar la política definida por el comité. Recuerda la demanda de candidaturas realizada por el comité ejecutivo del 6 de octubre e invita a los miembros a presentar rápidamente sus candidaturas.

Desarollo de los intercambios y de la cooperación entre territorios de montaña

África
Diversamente estructurada según los países, la cooperación entre territorios de montaña de África se desarrolla con una gran preocupación, la de un desarrollo económico posible gracias a la fuerte plusvalía de los preciosos recursos que entrañan. Frente a las preocupaciones nacionales de reducción de la pobreza, las regiones de montaña se integran en los programas nacionales de desarrollo equitativo y duradero haciendo valer sus ventajas comparativas. La APMM Madagascar constituida en el 2002 ha elaborado un plan de acción validado por el gobierno malgache sobre los temas de la gestión integrada del agua, de la intercomunalidad y de la promoción de los productos con un fuerte valor añadido (seda, vainilla, aceites esenciales). En Camerún, las iniciativas continúan desde los intercambios de experiencias entre alcaldes cameruneses y franceses en el 2003 sobre el tema de la gobernanza local y de la gestión del territorio. Estas iniciativas han desembocado en la constitución de una asociación de ediles de montaña y en la decisión de acoger a la APMM en el 2005. Con el apoyo de la ONG Ayuntamientos-consejos, la reflexión de los municipios continúa sobre las oportunidades de intercomunalidades por macizos. En Uganda, el 50 % de la población vive en las altas tierras que encierran riquezas raras con un gran potencial económico. Una reciente reunión de todos los alcaldes sobre la descentralización ha permitido la implantación de una task force para el desarrollo de las montañas. Un apoyo reforzado de la APMM favorecerá la creación de una estructura específica de diálogo entre las comunidades de montaña y el gobierno ugandés.
Se ha emprendido un trabajo importante en Marruecos sobre la montaña, en particular a través de un proyecto de ley o de política de montaña actualmente examinado por el comité interministerial.
Sin embargo la mayor parte de las energías, en particular de la sociedad civil, son movilizadas por las inmensas obras transversales que requieren respuestas urgentes: lucha contra la pobreza, acceso a la educación y a la salud para todos, estatuto de la mujer, desarrollo democrático y en particular de la democracia local, instancia equidad y reconciliación para la prevención de las violaciones graves de los derechos humanos, lucha contra los diferentes integrismos,…
El núcleo fundador de la APMM en Marruecos ha logrado sensibilizar en torno a la APMM a numerosas personas físicas, principalmente investigadores y miembros de asociaciones que acompañan a las poblaciones de montaña. Esta primera adhesión al proyecto APMM está estrechamente relacionada con la perspectiva de construir conjuntamente la APMM - Mediterráneo. Ofreciendo de antemano un terreno para una de las misiones que se ha asignado la APMM, a saber contribuir a la construcción de la solidaridad internacional (no únicamente norte-sur, sino también sur-sur y norte-norte), la APMM-Mediterráneo representa una de las iniciativas más innovadoras de la APMM. Para facilitar su construcción y evitar los nodos que representan los numerosos conflictos existentes al este, el núcleo fundador marroquí propone empezar por la construcción de la APMM-Mediterráneo Occidental que agrupa a los países del Magreb, los países europeos ribereños tales como España, Francia, Italia y también Portugal. La pertinencia de esta propuesta también se basa en la evolución del proceso de Barcelona y en la realidad de la APMM cuyos miembros mediterráneos actuales proceden de estos países.
En Marruecos, la posición actual consiste, no en crear una nueva asociación, sino más bien en ofrecer un marco de puesta en común y sinergia de los diversos integrantes de la montaña. Entre ellos, los representantes tradicionales de las comunidades montañesas considerados por las poblaciones locales como los más legítimos al lado de algunos “verdaderos ediles” merecen una atención especial. Movilizarlos a desempeñar su papel tal como se ha previsto por los estatutos de la APMM y a reforzar el primer colegio interpela el conjunto de la APMM.

América andina
En América Andina, las organizaciones fuertes (que representan a varios millones de indígenas) y multiseculares se movilizan sobre los temas del territorio, del recurso, de la identidad cultural y de la soberanía de los pueblos. Es en estas organizaciones activas que la APMM debe apoyarse. Así en Bolivia, en octubre de 2002 se ha celebrado en Achocalla, el 1er encuentro regional Andino que ha precedido el encuentro de Quito. La APMM es percibida desde los Andes como un espacio de expresión, de diálogo, de articulación y de defensa de los derechos colectivos a nivel global. Las iniciativas transnacionales emergen de estas estructuras básicas, como las de la AICO (Asociación de las Autoridades Indígenas de Colombia) entre Colombia y Ecuador sobre la defensa de los ecosistemas amenazados y entre pueblos Wayuu de Colombia y de Ecuador. La celebración en 2005 y 2006 de un encuentro continental andino y de un comité APMM permitiría intercambiar sobre estos proyectos y reforzar el apoyo a las iniciativas locales iniciadas por poblaciones solidariamente organizadas cuya historia transciende las fronteras nacionales.

Asia
La APMM Nepal ha registrado sus estatutos y cuenta entre sus miembros con representantes de comunidades como la FECOFUN (Federación Nepalesa de los Grupos de usuarios del bosque que agrupa a 1000 representantes de grupos locales), y otros que gestionan el agua y el riego, la energía, la educación, la salud… La asociación se ha reunido y ha empezado a identificar los problemas más sensibles. Después de Ispoure, una acción concreta ha sido incluso iniciada en nombre de la APMM por FECOFUN, en forma de una petición que ha permitido disminuir las tasas gubernamentales sobre los productos forestales del 40 % al 15 %, pero también hacer que se beneficien los grupos locales que gestionan el bosque.
Nepal es víctima de una insurrección armada dirigida por los Maoístas que exigen de cada casa un hombre para su ejército, pero también que se abonen tasas cuyo importe alcanza el 50 % de todos los valores producidos. Por tanto, incluso cuando las poblaciones locales consiguen reducir la punción del gobierno central sobre los recursos locales, estas se encuentran ante las exacciones de los insurgentes. Gracias a su trabajo desde hace 9 años en Daïlekh, 20.000 mujeres y niños han logrado hacer frente a los insurgentes y rechazar el pago de las tasas e incluso los han ahuyentado. Para ellas, es el único resultado positivo: la carencia o incluso la ausencia de cualquier poder o administración exterior les ha permitido organizarse localmente e introducir una forma de democracia realmente participativa y directa, gracias al pequeño tamaño de las comunidades. Eso demuestra realmente, según ellas, que el desarrollo no debe apoyarse tanto en los territorios sino en su gobernanza por sus poblaciones cuya tradición y capacidad de organización para la gestión de los recursos y de los territorios son antiguas.
En el Hindoukouch al oeste del Himalaya, en Afganistán (con el 80% por encima de los 1000 metros), Madera (Misión de ayuda al desarrollo de las economías rurales en Afganistán) que participa desde Chambéry en la APMM, ha visto en los últimos cinco años evolucionar el contexto considerablemente: después de la caída de los talibanes, el Estado afgano está en curso de reconstrucción: el Presidente Karzai ha sido elegido con una fuerte participación; su gobierno está en el poder; las elecciones legislativas van a producirse en la primavera; le seguirán a medio plazo las elecciones locales. Pero las promesas de respaldo financiero de la comunidad internacional se concretizan demasiado lentamente. Por otra parte, la producción del opio se ha reanudado con más fuerza. Sus efectos son devastadores (costes del suelo en alza, abandono del cultivo alimenticio, mayor dependencia de los campesinos ante el narcotráfico...) y su erradicación duradera supone condiciones de acompañamiento que no están reunidas a día de hoy, marcando la dificultad de construir rápidamente una economía rural sana. Los programas de desarrollo integrados (educación, salud, agricultura ganado) son más que nunca necesarios y desafortunadamente difíciles de implantar, debido a que las ONG y las financiaciones están apresuradas. Madera conduce operaciones de apoyo al desarrollo rural (ingeniería civil, agricultura, salud animal, bosque, micro-crédito) intentando fomentar el desarrollo local a partir de acciones de emergencia siempre necesarias, en tres zonas del país (al este cerca de la frontera paquistana desde hace dieciocho años, en el centro en el Hazarajat desde hace diez años y al Oeste en la provincia de Ghor desde hace cuatro años) con financiaciones internacionales, en particular europeas y francesas (http://www.madera-asso.org). Estas acciones, conducidas en el marco de programas regionales, son poco a poco relevadas por políticas nacionales, tales como los NSP (programas de solidaridad nacional): las poblaciones de los distritos concernidos están invitadas a elaborar programas de inversiones prioritarias (métodos participativos), a designar comités de pilotaje, que dispongan de medios financieros para realizarlos con el concurso de ONG o de empresas locales. Madera se inscribe en la carta magna del APMM buscando crear partenariados entre los territorios de Afganistán donde ésta interviene y otras regiones o colectividades locales de Europa e identificar o respaldar organizaciones afganas que se preocupen de hacer conocer las condiciones actuales de existencia de las poblaciones de montaña y sus expectativas específicas con respecto a la comunidad internacional.
En este marco, el papel de la APMM no debe ser tanto iniciar acciones sino más bien motivar y sostener los esfuerzos locales de estructuración y de gestión de su propio desarrollo por las poblaciones locales. El proyecto de centros de recursos permite a las poblaciones de montaña que sufren aislamiento y que no tienen acceso al conocimiento y a las nuevas tecnologías, comunicarse entre ellas e intercambiar su saber hacer, formarse e informarse mutuamente. La Fundación también se revela un excelente medio para reunir los medios para ayudar a las poblaciones locales a gestionarse por sí mismas. Los numerosos éxitos de gestión local de fondos nacionales en los ámbitos del agua y riego, o de la electricidad justifican plenamente la reivindicación de las comunidades a gestionar tales equipamientos. Por último, las poblaciones de montaña deben conseguir compensaciones por los servicios medioambientales y la gestión de recursos utilizados aguas abajo (agua y bosque). La acción sobre las denominaciones de origen permitirá fomentar e incluso crear medios de existencia para las poblaciones de montaña: el té, el café, las plantas medicinales etc.

Europa
En Europa las colectividades de montaña están estructuradas desde hace varios años en organizaciones activas a nivel nacional (UNCEM para Italia, ANEM para Francia) y europeo (la AEM). El Vicepresidente Valerio Prignachi, reafirma el interés y el compromiso de la UNCEM (Unione Nazionale Comuni Comunità Enti Montani), organización fundadora de la APMM, que representa a todas las colectividades de montaña italianas. Propone celebrar a principios de enero una reunión de concertación y de coordinación para una mejor sinergia entre las organizaciones fundadoras de la APMM en la implantación de estas orientaciones y su financiación. Esta reunión debería permitir dar un impulso nuevo a los compromisos de los socios europeos.
Suiza representada por una delegación del Cantón de Valais hace constancia de la existencia de una agrupación de las poblaciones de montaña (el SAB) cuyo acercamiento con la APMM podría contemplarse en el futuro. La capacidad de convencer y de reunir más fuertemente a nivel europeo de la asociación pasa sin embargo, según la Vicepresidente, Gabrielle Nanchen, por el cumplimiento de algunas reglas formales en la celebración de las reuniones estatutarias.
En el seno de la Asociación de las municipalidades portuguesas acaba de iniciarse una discusión sobre la creación de una sección montaña que permitirá en el futuro reforzar la participación portuguesa en la APMM. La acogida de una reunión APMM en Portugal marcaría el respaldo aportado a este proyecto.

Conclusión

La agenda 2005 deberá prever la organización de debates que permitan un apoyo reforzado a las iniciativas locales y regionales mediante la implantación de espacios de expresión y de relevos de sus dinámicas (creación de una región mediterránea, continuación de las dinámicas andina, himalayana, africana y europea). La estructuración de la red deberá apoyarse en las organizaciones representativas legítimamente implantadas y cuyo inventario queda por elaborar. La APMM deberá debatir, en su próximo comité, las modalidades de participación, de comunicación y su organización interna (funcionamiento asociativo a escala internacional, refuerzo de los colegios 2 y 3, desarrollo de las reuniones). La consolidación de su acción debe ser objeto de reflexiones específicas (capitalización y transmisión de las iniciativas, metodologías y mecanismos de expresión de las poblaciones, reconocimiento de la identidad montañesa a escala europea, trabajo sobre la identidad de los hombres paralelamente al trabajo sobre los productos en el marco del proyecto de denominación de origen).

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