Johannesburgo 26 de agosto – 4 de septembre de 2002 PROPUESTA DE LA APMM:
Es el momento de hablar de desarrollo «equitativo y sostenible»
El objetivo de Johannesburgo es concluir con la adopción de tres textos: una declaración política de jefes de Estado, un projecto de desarrollo de cooperantes y un plan de aplicación de la cumbre. La APMM, que agrupa una representación de organismos o comunidades de montaña, ONG e investigadores, considera que es conveniente incluir en todos los documentos, tanto en el vocabulario utilizado como en las propuestas, las nociones de «desarrollo equitativo» y de «desarrollo sostenible».
Los debates que tienen lugar en el seno de nuestra asociación muestran claramente que el concepto de desarrollo sostenible solo puede entenderse y aceptarse por los países del Sur si se asocia a la noción de desarrollo equitativo. Si se quiere contar con la adhesión de los países del Sur, la presentación simultánea de dos objetivos al mismo nivel de prioridad se presenta como una necesidad. El desarrollo no puede ser sostenible si no se basa en la equidad, entendida esta última como la capacidad de las poblaciones de disponer de los medios que les permitan dirigir su propio desarrollo.
En consecuencia, Johannesburgo debe integrar plenamente los principios de los que partió la Conferencia de Monterrey y proporcionarle un contenido concreto. Ambos procesos -el que aspira a que el desarrollo sea más igualitario gracias a la afectación de nuevos e importantes recursos humanos y financieros a los países más desfavorecidos (Monterrey), y el que aspira a definir cuáles son las vías desarrollo más respetuosas con el planeta (Johannesburgo)- no pueden concebirse el uno sin el otro.
La propuesta de la APMM es la de adoptar un enfoque que integre el desarrollo equitativo y el sostenible en los proyectos destinados a las zonas de montaña. Este enfoque tiene un valor general dado que la montaña se encuentra en una situación comparable a la de los países en vías de desarrollo respecto a los países industrializados. Las poblaciones de montaña están sometidas a los siguientes condicionamientos: un modelo de desarrollo clásico que no tiene en cuenta las especificidades de su territorio; una hegemonía que les impide participar en las decisiones que les conciernen; privación del aprovechamiento de los recursos estratégicos; marginación por parte de la cultura dominante; arbitrajes desfavorables como consecuencia de la presión urbana que soportan -comparable a los que orientan los desplazamientos hacia los países desarrollados-; privación del desarrollo de sus actividades debido a una concepción restrictiva de la división internacional del trabajo. Las poblaciones de montaña consideran que una política de desarrollo equitativo y sostenible debe permitirles afrontar estos desafíos y devolverles el control de su porvenir.
Por lo tanto, la APMM plantea que la declaración política de Johannesburgo debe incluir al mismo nivel la búsqueda de la equidad y la sostenibilidad.
El artículo 40 (fr) del plan de aplicación de la Cumbre se refiere a la montaña. La APMM propuso a los Estados una nueva redacción del artículo (fr) que definiese mejor las responsabilidades respectivas de los Estados, de la Comunidad internacional y de las poblaciones en cuanto a la realización de un proyecto común para la montaña, a través de la determinación de unos objetivos claros y de obligaciones de resultado.
La APMM se ha comprometido a realizar un esfuerzo de cooperación entre las comunidades de montaña del Norte y del Sur con vistas a reforzar la solidaridad entre las poblaciones de montaña. Asimismo, invita a adoptar esta conducta asociativa entre los territorios como una iniciativa de tipo II.
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